Pablo de Rokha

El poeta torrencial, trágico y telúrico

Pablo de Rokha

Pablo de Rokha, cuyo nombre de nacimiento era Carlos Díaz Loyola, es uno de los pilares fundamentales de la poesía chilena (a menudo agrupado en los «cuatro grandes» junto a Mistral, Neruda y Huidobro). Nacido en 1894 en Licantén, en la región del Maule, su vida y su obra se caracterizaron por la desmesura, la pasión desbordante y la tragedia.

A continuación, destaco los hitos más significativos de su biografía:

  • Estilo vanguardista y desmesurado: La poesía de Rokha es un torrente. A diferencia del lirismo melancólico de Neruda o la métrica de Mistral, Rokha escribía versos largos, furiosos, apocalípticos y profundamente anarquistas. Su obra es un grito constante que mezcla la filosofía, la política, la religión y el barroco.
  • El gran amor y la tragedia familiar: El pilar emocional de su vida fue su esposa, la también destacada poeta Winétt de Rokha (seudónimo de Luisa Anabalón). Tuvieron una familia numerosa, pero su vida estuvo marcada por lutos terribles: sufrieron la muerte prematura de varios de sus hijos y, en 1951, el fallecimiento de la propia Winétt por cáncer. Estos golpes devastaron al poeta.
  • La guerrilla literaria: De Rokha fue un polemista feroz y es famoso por su encarnizada y pública enemistad con Pablo Neruda y Vicente Huidobro. Rokha acusaba a Neruda de ser un «burgués», un plagiador y un falso representante del pueblo, dedicándole durísimos panfletos y ensayos. Esta disputa dividió a la escena cultural chilena durante décadas.
  • Comunismo y raigambre popular: Fue un ferviente militante del Partido Comunista, pero su carácter indomable lo llevó a tener fricciones constantes con la dirigencia. Además, fue un retratista incomparable del campo chileno, sus campesinos, sus costumbres y, muy especialmente, su gastronomía, elevando la comida popular a la categoría de epopeya.
  • El triste final: En 1965, el Estado chileno le otorgó el Premio Nacional de Literatura, un reconocimiento que muchos consideraron tardío. Sin embargo, tres años después, en septiembre de 1968, agobiado por la soledad, la viudez, la pobreza y los problemas de salud, De Rokha se quitó la vida de un disparo en la boca.

De Rokha fue un hombre inmenso en todos los sentidos: de gran contextura física, apetito voraz y una voz poética que no aceptaba términos medios.

Sus obras más importantes

La bibliografía de Pablo de Rokha es extensa y, en muchos casos, él mismo financiaba y vendía sus libros viajando de pueblo en pueblo. Estas son sus obras fundamentales:

1922 – Los gemidos:
  • Su obra magna inicial y un texto fundacional de la vanguardia en Chile. Es un libro inmenso y caótico que rompió con toda la tradición literaria anterior. En su momento fue un fracaso comercial y crítico, y cuenta la leyenda que el poeta vendió los ejemplares no vendidos al peso, para envolver carne en los mataderos.
• 1927 – U:
  • Un libro clave en su consolidación vanguardista, donde experimenta radicalmente con la tipografía, el espacio y el lenguaje poético.
1927 – Satanás:
  • Obra donde explora la figura del demonio no desde una perspectiva religiosa tradicional, sino como un símbolo de rebeldía, pasión y crítica social.
1929 – Escritura de Raimundo Contreras:

Un rescate de la figura del huaso y el hombre de campo chileno, mezclando el lenguaje rural con su característico tono épico y barroco.

1942 – Morfología del espanto:

Uno de sus libros más oscuros y filosóficos, influenciado por el horror de la Segunda Guerra Mundial y la crisis del hombre moderno.

1949 – Arenga sobre el arte:

Un texto fundamentalmente ensayístico y polémico donde expone su visión estética, su compromiso marxista y donde lanza sus ataques más feroces contra Pablo Neruda.

1949 – Epopeya de las comidas y las bebidas de Chile:

Un poema maravilloso, vitalista y exuberante. Es un canto alegre y minucioso a los platos típicos chilenos (cazuelas, arrollados, vinos, empanadas), demostrando su profundo amor por la identidad popular del país.

1953 – Fuego negro:

Una obra desgarradora y profundamente triste, escrita como una elegía tras la muerte de su amada esposa Winétt.

1960 – Genio del pueblo:

Una obra coral y teatral donde imagina un diálogo en el infierno entre figuras históricas, personajes de la cultura popular chilena y grandes pensadores, reafirmando su visión de la historia y la lucha de clases.

«Donde la cordillera se hace tinta y el océano es canción, habita la palabra de nuestra tierra.»